sábado, 17 de septiembre de 2016

El Pasado Que Ves Al Andar

No te basta con decirme que 
Hace un tiempo atrás ya fue
El pasado que ves al andar  
Es el nombre que no te deja continuar 

Aparases con tu actuación 
Con un beso de fuego sin amor 
Y me dices con tu mirar 
Te quiero pero no te encontrar 

Y si te digo que en ti debes confiar
Deja el orgullo y toda inseguridad  
Sacate el calvo del corazón 
Date cuenta como todo termino
Y si escuchas esta canción 
Es porque creo todo se acabo 

La verdad no se en que pensar
Con toda tu contradicción 
Ya he vivido esta falsedad  
Si mi quieres tú te puedes arriesgar

Ahora te digo que pienso yo
Sobre las cuestiones del amor
Solo sé que pierde el mejor 
Seis tequilas Joaquín por favor

Para quien entienda mi invierno

Para quien entienda que la vida como un va y ven de sentimientos, que me explique el significado de resignación en cada madrugada. 
En este año me he reprochado escribiendo en un móvil o sobre papel pentagramado intentado comprender de qué me sirve regalar toda un primavera. Vivir mañanas, tardes, noches y madrugadas de verano, si en las tardes frías, húmedas y oscuras noches de invierno, la belleza anda sobre estimada en el calor exterior y superficial de un concierto cutre de "pop".
Ya casi nadie entiende la belleza parisina de un olor a tinto sobre una taza a penas gris pizarra, un sabor a cigarro Gauloisse recién encendido, lo húmedo de un beso bajo un paraguas estropeado y el agua salpicando de a poco a los calcetines, el sonido de un viejo bandoneón, armonizado por un pintor frustrado, las notas palpitantes de La Vie En Rose de Piaf, la vista de millones de gotas que pelean por llegar primero deteriorando los paredones de las villas y dejándolas de un color ocre. 
¿Quien se atreve a abandonarte durante tanta belleza buscando un verano cutre que no entiende ni siente el frío? 
¿Quién se atreve a entender un bronceado siena perfecto sino a probado el agua ni el viento helado sobre su cuerpo? 
¿Quién? 
Siempre en otoño se puede empezar de nuevo, acompañado de una sombra que se hace llamar soledad.